miércoles, diciembre 12, 2007

te acuerdas???

Nos presentaron cuando yo tenía apenas 4 años.


De la mano de Pipapá, entré en ésa casa, que me parecía enorme y misteriosa. En ella encontré a unas mujeres, que me besaron con la excusa de ser mi abuela y mis tías, pero para mi, no eran mas que una bola de desconocidas.


En medio de toda ese escena, que para mi, no tenía mucho sentido, llegaste tu. Inmediatamente me sonreíste y yo me entretuve al mirarte, porque te parecías dem a Pipapá.


No pasó mucho tiempo antes de que entraras en mi corazón y yo en el tuyo. Yo dejé de ser nathy y me convertí en tu "chola" y tu te convertiste en "Papavega".


En tu album fotográfico, hay rastros de lo que fueron muchos de nuestros encuentros, cientos de fotos en mil poses diferentes, cuentan nuestra historia. El escenario cambiaba navidades, cumpleaños, fiestas, reuniones, pero tu y yo, siempre fuimos las constantes.


A ella, nunca le agradé realmente, pero tú, siempre te encargaste de hacerle saber que me amabas. Para ella, yo nunca sería capaz de... nada, pero en tu mirada de orgullo se acababan mis tristezas.


Con los años, yo crecí y tu viste llegar mas canas y arrugas. Con los años, también creció el tiempo que separaba mis visitas a tu casa, pero la alegría de verte siempre fue la misma (alguna vez han tenido esa sensacional de ser, sumamente esperados???, bueno, pues eso era lo que yo sentía cada vez que cruzaba el umbral de la puerta de ésa casa, que la verdad ya no me parecía tan grande...).


Ella murió, fue tu compañera por casi 50 años, así que nadie podría culparte de que con ella dejaras ir una parte de ti.


Te convertiste en esa imagen, que acostado en la cama leía el periódico (cada vez me asombro más de lo similares que son mis dos hombres favoritos), o simplemente dormías mucho durante el día. A veces me gustaba entrar sin que me notaras, para poder verte dormir (no sé el motivo, pero eso siempre me gustó...).


Odiabas a los médicos, y un día le pediste a mis tíos que te llevaran al hospital, luego de eso hicieron una gran reunión, de la que nunca supe más, que lo que me decían las caras de tristeza que vi salir de esa sala.


Pasaste cerca de mes y medio internado en el hospital. El día que me armé de valor para ir a verte (mi super heroe de ojos tristes...), llegué en silencio para que pudieras dormir, me quedé mirándote y cuando despertaste sequé mis lágrimas, para que no te pusieras triste, pero igual lo notaste y me sonreíste. Me hablaste de lo bien que te trataban en ese lugar y me preguntaste mil cosas, para asegurarte que todo estaba bien.


Regresaste a casa (o al menos una sombra de lo que yo recordaba...), fueron 22 días largos, llenos de esa espera de lo inevitable.


El sábado, fue la ultima vez que escuché tu vos, me miraste y con un gesto me pediste que me acercara, al oído me dijiste "portese bien mi chola, y no haga sufrir a sus papás. Que Dios me la acompañe" ya no pude disimular más y me rompí.


Los últimos 3 días Pipapá, se convirtió en tu guardián, nunca antes lo había visto llorar y sin embargo, ahora lo hace sin el menor pudor, hasta lo escuché llamarte papito.


Ayer, no me quise ir a mi casa, he tenido todo el día la idea de que mañana ya será muy tarde. No dormí, más bien me pasé la noche sentada en el suelo, mirandote dormir como lo hacía cuando estaba pequeña. Le repetí muchas veces a Dios lo mucho que te quería, al tiempo que le rogaba que te llevara con él. A las 6 de la mañana, me puse los zapatos, debía ir a trabajar. Te di un beso en la frente, y en él se mezcló el sabor a medicamento con el de un adiós sin regreso.


Ese día, el sol salió contigo, pero se puso sin ti...


Nos presentaron cuando yo tenía apenas 4 años, y me dijiste adiós cuando ya sumaba 23.

Hace un año que no estás, y aun no me acostumbro...

Con todo esto, solo queria tener una excusa, para decirte que te quiero y que te extraño
Hasta Siempre Papavega

9 comentarios:

topo dijo...

Me arrancaste unas lágrimas, Sol. Qué bueno que recuerdes con tanto cariño a alguien. El recuerdo de esas personas muchas veces es lo que nos hace seguir adelante.
Un beso.

La Parolis dijo...

Varias lagrimitas recorren mi cara. Qué bonito fue leer este texto. Está simplemente lleno de cariño y ternura. Un recuerdo como este, vale la pena guardarlo para siempre. Ánimo Sol! Besos!!

Jenn dijo...

Me hiciste llorar tanto...de verdad que el cariño que se le guarda a los abuelitos es increible...yo no se que voy a hacer el día que el mio me deje...

ps: MAÑANA VOY A VER A MI SOLECITA...MIMIMIMI =D

EL COCO dijo...

mae, aun no logro perdonarme el dejarla sola ese día, usted estaba muy aguevada y yo estaba lejos.
leer esto me recordó esa vara, lo bueno es que él siempre la quiso mucho y usted lo supo siempre

pa que negarlo? si, mae yo tambien lloré con este post

am dijo...

Acabo de pasar por algo parecido. Ánimo!

KARMILA dijo...

Vaya, que hermoso post y de igualmanera tus sentimientos.

Me hiciste llorar y me has hecho mirar hacia mi lado para valorar las personas que tengo a mi lado.

Deseo de todo corazón que las cosas se solucionen, siempre hay una esperanza, mis oraciones .

Besos¡¡

Vida dijo...

Ha sido precioso, de veras.

Taek dijo...

Interesante =)
Buen año

Ebano y velvet dijo...

Na me hiciste llorar demaciado, se que este sentimiento, nunca se va a borrar de tu corazón.
Y a la vez m hiciste recordar a mi abuelita Lina, la historia es muy parecida...