viernes, abril 04, 2008

PIJAIR


ese cuarto vacío, no dice mucho, pero huele a todo. Huele a recuerdos que se quedarán por siempre en mi memoria y en la memoria de todos lo que te amamos con todo lo que pudimos...

ya no veré mas tu figura cruzando el patio de mi casa, ni escucharé mas ese "ahí viene la hormiguita...", tus ojitos ya no se posaran mas en mi sonrisa, ni sentiré las palmaditas en el brazo cuando te iba a saludar... pero sin importar eso siempre recordaré que un día estuviste acá y que eso marcó la vida de toda mi familia

es extraño pasar por su puerta y no verlo, ver sus zapatos guardados en un rincón, su eterna gorrita llena de polvo en el armario, que por cierto está lleno de su ropa, sus libros sus discos sus cosas (hasta los juguetes que le regalaba mi primita y que él guardaba con tanto cariño) aun lo esperan, pero yo no sé como decirles que ya no vendrá mas

viste la luz un 31 de diciembre de 1917 y tus hermosos ojitos grises nos dijeron adiós el 1 de abril del 2008... 90 años, toda una vida y a tu paso por este mundo dejaste muchas más... entre ellas a mi mami, esa mujer fuerte a la que enseñaste a caminar por el camino que le pintaste en el suelo.

historias muchas, errores los suficientes, sonrisas montones, caricias tal vez no tantas pero las hubo, ante todo fuiste un hombre, un ser humano que dejó su huella que fue seguida por muchas más.

después de 10 días, el cancer le dio un golpe de estado a mi querido (ex) dictador, pero él se lo dio de regreso, al volver al lugar de donde vino hace ya 9 décadas...

que Dios te guarde PIJAIR nosotros acá te querremos por siempre
ACÁ ESTÁ UN POEMA QUE ME REGALÓ MI AMIGO GABO
SINCERAMENTE GABRIELITO MUCHAS GRACIAS POR TODO =0)



Por los que quedan


A Natalia Vega, que en medio de su dolor
ha de levantar la antorcha de la vida.



La muerte nos disminuye un poco,
la vemos que de un golpe o lentamente
arrastra a los nuestros al silencio.


Y nos duele porque nos parece
que se ha roto el vínculo de amor,
mas sólo se ha distanciado un poco,
porque vivo está en el recuerdo
y en la esperanza del reencuentro.

La muerte de uno nos entristece,
y nos sentimos desnudos ante una realidad inexorable,
y queremos respuestas, un abrazo
que nos sostenga en la incertidumbre de éste no saber.

¡Hay que seguir por los que quedan!,
por los nuestros, que en sus vidas encontramos
un sentido para recomenzar.

Y vencer a la muerte con más vida:
con las sonrisas de niños inquietos,
con la suavidad eterna de un beso,
con palabras y miradas de amor.

Las ansias de vida son esa luz
que aniquila las sombras de la muerte.
Por eso, ¡levanta esa antorcha de la vida!,
por ti, por ellos, los que quedan.
Gabriel Quesada Mora
(este post muy probablemente cambiará un poco en unos días, pero por el momento así va...)

2 comentarios:

Galileo dijo...

Si... esos espacios vacíos duelen. Duele la ausencia y huele como a tristeza, a nostalgia.
Pero en todas esas cosas, ese pequeño museo de la vida, queda en poquitos su esencia, su paso por el mundo retratado en mil recuerdos. Ahora vive en tu corazón y el de todos quienes lo amaron, y de ahí ya nada ni nadie lo podrá sacar.
El hueco que deja su partida nada ni nadie lo llenará, es cierto, pero si su recuerdo vive, entonces ahí está.
No se ha ido del todo...

Cattiva dijo...

Ya te lo había dicho lo siento mucho nena pero ya sabés , él estará mejor donde este ahorita... Recuerda lo que dijo Facundo

"No perdiste a nadie, el que murió simplemente se nos adelantó, porque para allá vamos todos. Además lo mejor de él, el amor, sigue en tu corazón.
¿Quién podría decir que Jesús está muerto?
No hay muerte: hay mudanza. Y del otro lado te espera gente maravillosa: Gandhi, Michelangelo, Whitman, San Agustín, la Madre Teresa!"

BESOS ENORMES